A veces estamos ansiosos de seguirlo. Nos gustaria, al igual que ex-endemoniado seguir con Jesús (soñamos con ir a predicar al africa o a la India). Pero el Señor nos insta en volver a hablarles a los que nos conocen. A nuestra familia, a nuestro entorno y a nuestra ciudad.
No es tiempo de esperar. El tiempo es ahora...




